Desde que comenzó la guerra con Irán, los mercados se han movido en base a las noticias que han venido del conflicto.

Las fuertes subidas de los mercados de renta variable en el pasado mes de abril, han llevado al S&P 500 y al Nasdaq a máximos históricos, que se han revalidado de nuevo esta semana.

Las subidas y recortes, se suceden entre sesión y sesión, al ritmo de la relajación o tensión de las negociaciones entre Irán y EEUU. Durante la presente semana, el pasado miércoles, la esperanza de la inminencia de un acuerdo, llevó a los índices a nuevos máximos, que se han ido perdiendo y recuperando, en un tira y a floja, al son de las noticias.

Las fuertes subidas de las bolsas, sobre todo asiáticas y americanas, se ven impulsadas por el los buenos resultados empresariales y la fortaleza de la economía americana, en la que el esperado dato de empleo, ha vuelto a reflejar una vez más, la resiliencia del mercado laboral americano, que, junto con las ventas minoristas, claramente están sosteniendo los mercados.

Por el contrario, los activos de renta fija, se están fijando más en que la subida de la inflación, tanto en primera como en segunda ronda, va a provocar subidas de tipos de interés en Europa y evitar las bajadas en EEUU, lo que ha evitado que mejoren en precio, de ahí que no se hayan recuperado de sus caídas.

No obstante, cuando se estabilice el suministro de petróleo, los mercados de renta variable, serán más conscientes de los efectos en las economías, de la subida de la inflación o posibles retrocesos en el crecimiento económico, por lo que les resultará más complejo, mantener las fuertes subidas que llevan.

Por el contrario, los mercados de renta fija, que ya habrán descontado las subidas de tipos, podrán tener mejor comportamiento, tanto por precio, como por la rentabilidad de los activos, que en la actualizad se están incorporando a las carteras por parte de los gestores, para no dejar pasar las oportunidades que se están produciendo.

Para la próxima semana se espera que este tira y afloja puede seguir produciéndose, en función de los avances o retrocesos que se produzcan este fin de semana, o en las próximas sesiones, si no hay cambios respecto a la situación actual.