Llegamos a la tercera semana de conflicto, con un barril de petróleo que ha llegado a superar los 100 dólares durante varias sesiones, pero que todavía no está en zona de alarma absoluta.
La Agencia Internacional de la Energía se ha visto obligada a liberar una cantidad importante de reservas, para contener el precio del barril, para evitar que el impacto en la inflación y la economía en general sea importante, a la espera de que el conflicto se resuelva en las dos próximas semanas. En los mismos términos EEUU está permitiendo comprar petróleo a Rusia, para paliar el efecto del cierre del estrecho de Ormuz, por el que pasa el 20% del petróleo mundial.
Quienes también se están viendo muy afectados por el cierre del estrecho son los fertilizantes y el cobre, por lo que la subida de un 20% de los primeros, va a hacer que el sector de la alimentación lo sufra.
Mientras tanto, los mercados de capitales siguen inmersos en una volatilidad propia de estos entornos, pero no con una reacción de pánico, sino de tensa espera, con la esperanza de que se cumplan los pronósticos de que esta situación no puede durar más de un mes, aunque el impacto de la misma, lleve meses en volver a normalizarse.
La subida de los precios de la gasolina en EEUU y el impacto que puede generar en la economía, está sometiendo a la administración Trump a la máxima presión, sobre todo por sus propias filas, que ven peligrar los escaños que tienen en el Congreso, que si esto no se resuelve rápido y llegan a las elecciones de medio mandato, en la recta final del año, con todo esto normalizado.
El dólar sigue siendo divisa refugio frente al oro, que ha pasado a un segundo plano como refugio. Por otro lado, la renta fija está sufriendo en líneas generales, la posible subida de tipos que el impacto puede tener. De hecho en esta semana, los mercados descuentan dos subidas de tipos en la Zona Euro y ninguna bajada en EEUU.
Nos adentramos por tanto en la tercera semana de conflicto, en que de nuevo renacerá la esperanza de que se materialice un alto al fuego o que se abra el estrecho de Ormuz para que los petroleros puedan circular libremente y con ello caer el precio del petróleo, al tiempo que subirían los activos que ahora se están viendo penalizados.
Mientras tanto, las compras selectivas y graduales en el mercado, son la operativa más recomendable, en la construcción de carteras con horizonte temporal de varios años.

