La vuelta al cole en septiembre ha sido dura, hasta para los mercados de capitales. El mes de septiembre ha cumplido con el lema de ser bajista, cuando el verano es alcista.
Los máximos históricos alcanzados en agosto, han dado paso a realizaciones de beneficios, salvo en el sector tecnológico, por el impacto de las subidas de tipos oficiales en EEUU, Zona Euro y Japón, así como por las subidas de las rentabilidades de los bonos a largo plazo.
En septiembre sólo la tecnología ha permitido cerrar en positivo al índice Nasdaq americano, con una subida del +1,86%.
Por países, todos los principales índices han recortado, con la excepción del índice Nikkei que ha subido un + 0,67%. El índice Sensex de India es el que más cae con un -5,82%, seguido del Dax alemán, Cac parisino o el Dow Jones en EEUU, que se han dejado por encima del 4%. El S&P 500 tan solo ha caído un -0,45%, gracias al importante peso de la tecnología entre sus valores.
No obstante, ha sido el mercado de renta fija el que más ha sufrido, proporcionalmente, tras las subidas de tipos en la Zona Euro, en EEUU y Japón, tal y como estaba previsto, para combatir la inflación que está provocando la crisis energética. El bono americano a 10 años, llegando al 5,32%, ha marcado máximos desde 2002, lo que refleja la presión que está ejerciendo la crisis energética y las subidas de tipos en Japón.
Para los gestores de renta fija, estas subidas de tipos y el consiguiente impacto en las subidas de los bonos, les ofrece múltiples oportunidades que están incorporando a sus carteras, lo que favorecerá la rentabilidad de estas estrategias en el año próximo, en cuanto se estabilicen las subidas de tipos y los precios de la energía.
El barril de petróleo subió en el mes un +10,93% hasta los 98 dólares, mientras que el oro cayó un -6,58%, tras la fortaleza del dólar frente al euro, en casi un +3%.
Las caídas de los activos, han provocado recortes en las carteras de los inversores equilibrados, que en ningún caso alarman a los gestores, dado que los resultados empresariales siguen sólidos y la inflación, de momento es coyuntural, de ahí que, en la recta final del año, deberíamos volver a verlos recuperarse, tanto más rápido, cuanto mayor estabilidad se pueda producir en el precio de la energía y los asuntos geopolíticos.
El comienzo de octubre está dejando mayor volatilidad en los mercados, reaccionando a cada dato macro americano que se publica y la evolución de petróleo, que está cotizando alrededor de los 100 dólares. En los datos macro de EEUU, el alivio con los precios o el aumento del desempleo, están manteniendo la esperanza de que la inflación se mantenga en los coyuntural y no estructural. En la Zona Euro ha llamado la atención de nuevo el rápido y fuerte crecimiento de la actividad de las fábricas, sobre todo en Alemania.

