El comienzo de la temporada de resultados de las empresas cotizadas que en torno al 86% de las publicadas, superan las previsiones, pero entre las que decepcionan, hay varias del sector tecnológico, lo que está provocando caídas importantes en el sector.

El aumento de la volatilidad del mercado es lo que está caracterizando el comienzo de la publicación de resultados trimestrales, con subidas importantes en el sector, tras el anuncio de los buenos resultados de SpaceX, que se esfumaron en la sesión siguiente, tras el recorte de previsiones de Tesla, las decepcionantes perspectivas del fabricante de chips Latam Research o la reducción de previsiones de gastos de Meta, lo que es interpretado como un signo de flaqueza.

El mercado lleva meses siendo muy exigente con los resultados de las empresas del sector tecnológico y de la inteligencia artificial, de ahí que las decepciones cotizan a la baja con intensidad, sobre todo las empresas más relacionadas con los chips. De ahí que el índice de Corea del Sur sea de los más castigados, pero no escapa a ello ninguno del mundo, aunque sus caídas son inferiores.

A nadie se le escapa que la revolución tecnológica que la inteligencia artificial está produciendo es algo imparable, de ahí que las posiciones de los inversores en estos sectores, van a ser una constante durante los próximos años, si las carteras están bien elaboradas y diversificadas.

Lo que parece evidente es que la volatilidad del sector irá en aumento y que la gestión activa permitirá a los inversores reducir esa volatilidad, frente a la gestión pasiva, así como aprovechar mejor la selección de compañías que serán futuras ganadoras y que los índices no las recogen.

El reto para los inversores será controlar las emociones, para no tomar decisiones por miedo o ambición, que siempre son las que más daños causan en las carteras. La educación financiera, más allá de conocer unos índices o distinguir algunos conceptos financieros, así como un buen asesoramiento personal, será clave en la futuro, para aquellos que quieran aprovechar las oportunidades, no tomar decisiones precipitadas y entender que estrategias hay que tener, para que los patrimonios superen inflación, que a fin de cuentas es el objetivo principal.