La guerra en Irán, con la consiguiente crisis energética, que ha subido los precios de la gasolina en EEUU, así como la inflación general y los tipos de interés, han colmado la paciencia de los americanos, que han ido en tropel a las urnas, para darle un castigo al presidente, incluso por encima de lo previsto.
Las filas republicanas saben que los dos años que faltan para las elecciones presidenciales, van a ser un infierno, tras la debacle en las elecciones de mitad de mandato. El resultado va a cambiar las piezas del tablero político, en lo que ya abiertamente se conoce, como el principio del fin de Trump. Los presidenciables de ambos partidos, empezarán a jugar sus bazas, para llegar con fortaleza y claras oportunidades de victoria en 2028.
El bloqueo político al que está abocada la administración americana, hace que los países amenazados por Trump, recuperen aliento y tranquilidad, tras dos años de sobresaltos interminables, que han provocado enormes crisis geopolíticas, a lo largo y ancho del planeta.
El sector de la tecnología y la inteligencia artificial es el gran damnificado de lo que ha sucedido en las elecciones de mitad de mandato. Los demócratas tienen claro que no van a ser tan complacientes y benévolos con las empresas del sector, lo que está generando incertidumbres y caídas importantes a las compañías del sector.
Aunque es pronto para llegar a conclusiones irrefutables, lo cierto es que parece improbable que las decisiones que se tomen en el futuro, pongan en riesgo los avances conseguidos, por el daño que eso supondría para la economía americana, así como por la lucha con China, por ganar la batalla de ser la principal potencia de la inteligencia artificial.
Tanto republicanos como demócratas se van a ver bloqueados unos por otros para sacar adelante iniciativas, de ahí que lo que tendrán por delante es posicionarse y armar los argumentos o políticas, tanto a nivel interno como en el exterior, que consigan la confianza de los americanos.
La guerra de Irán debería finalizar, más pronto que tarde, dados los esfuerzos que están haciendo los países de los emiratos, por el enorme impacto económico que para ellos está suponiendo el conflicto. El petróleo ya ha caído en esta primera semana de noviembre, en torno a un 18%, recuperando con ello las subidas del mes pasado, ante la esperanza de que la el fin del conflicto esté más cerca.
En la guerra entre Rusia y Ucrania, que está a punto de cumplir los cinco años, la semana próxima se producirá un hito importante, que es la reunión entre Putin, Trump y Zelenski, para hablar del fin de la misma. Hasta ahora las reuniones que se habían llevado a cabo, en ninguna se contaba con la presencia del líder ucraniano, de ahí la novedad de la próxima.
No vendría mal a las economías europeas que dicho conflicto finalizase, cuando estamos llegando al invierno con los precios de la energía disparados y las reservas estratégicas de energía en mínimos.
Con esto, el mes de noviembre será bastante decisivo para los mercados de capitales y por tanto para las carteras de los inversores, que están a la espera de volver a recuperar los máximos que se alcanzaron en agosto.

