La primera semana completa del mes de septiembre, nos está haciendo presagiar que puede cumplir con la fama de mes bajista que tiene.
Lo cierto es que motivos no le faltan. Tras el protagonismo de los resultados empresariales durante los meses de verano, que llevaron a los principales índices del mundo máximos históricos, el relevo lo han tomado los datos de IPC y las políticas monetarias de los bancos centrales, desde la reunión en Jackson Hole a finales de agosto.
El recrudecimiento de las tensiones geopolíticas entre EEUU e Irán, está llevando al precio del barril de petróleo por encima de los 100 dólares y sin esperanzas sobre el momento en el que se resolverá definitivamente el conflicto. De hecho, la administración Trump ya cuenta con llegar al 3 de noviembre, cita con las urnas, sin resolver el conflicto y con muchas posibilidades de un fuerte revés para sus intereses.
La buena noticia viene del hecho de que, en los últimos ataques cruzados, no se han deteriorado infraestructuras energéticas clave en la zona, de tal manera que cuando se produzca el acuerdo, de forma inmediata se puede volver a los niveles de actividad anteriores al comienzo del enfrentamiento. También se considera positivo que Irán se está viendo muy comprometido con las sanciones económicas impuestas por EEUU y el bloqueo a sus petroleros.
En los mercados de renta fija, las subidas de tipos interés que ya ha ejecutado el BCE esta semana, subiendo los tipos al 2,5% y que posiblemente hará la semana próxima la FED americana, esta llevando los precios de los bonos gubernamentales a niveles no vistos en los últimos años. De hecho, en España, el bono a 10 años está en el 3,98%, nivel no visto desde 2013. Con los niveles actuales de los bonos, se estima que España pagará más el año próximo en intereses, por la deuda que tiene, que todo el gasto de sanidad.
La presidenta del BCE ha declarado esta semana que ve la inflación en niveles altos, para los dos próximos años, por lo que no descarta más subidas de tipos, teniendo en cuenta que además el crecimiento económico en la Zona Euro, se ha revisado al alza.
Para EEUU, el bono a 10 años ha estado muy próximo al 5%, nivel que consideran los expertos, soportable para la economía americana, por el momento. El dato de IPC publicado en la sesión del viernes, deja la inflación general sin cambios en el 3,4%, mientras que la subyacente ha subido una décima, lo que lleva a un 90% las probabilidades de que suba los tipos la Reserva Federal en su reunión del día 16.
Con todo esto en la mente de los inversores, las bolsas han optado esta semana por realizar beneficios, ante los temores que provocan las subidas de tipos, por su impacto en la enorme financiación de las empresas, sobre todo, las relacionadas con la inteligencia artificial. No obstante, los soportes de muchos valores están funcionando, lo que hace que a determinados precios vuelvan las compras, y con ellas la recuperación puntual de las valoraciones.

