A falta de tres sesiones hábiles para terminar 2025, los inversores ya tienen puestos los ojos en lo que pueda suceder durante el año 2026 y en concreto en el mes de enero.

Lo primero que debemos tener presente es que los datos macroeconómicos de EEUU publicados en estos últimos días, como el IPC o el PIB, han sorprendido enormemente al mercado, por una inflación mucho mejor de lo esperado y un crecimiento de la economía, muy por encima de las previsiones, al subir un +4,3%.

Los analistas e inversores, no obstante, se están tomando con mucha cautela estos excepcionales datos, recordándonos que buena parte del gobierno federal ha estado cerrado más de 40 días, sin que se publicasen datos, lo que puede distorsionar los datos que se están publicando actualmente. De ahí que los datos macro que se conozcan en enero, van a ser especialmente relevantes para conocer el estado de salud real de la economía americana, así como la política monetaria que va a seguir aplicando la Reserva Federal Americana.

Por otro lado, buena parte de los índices bursátiles del mundo van a cerrar en niveles máximos del año, lo que también hace que las valoraciones de comienzo de año sean más exigentes, y en las que cualquier decepción con los resultados empresariales o con los datos macro, pueda llevarnos a realizaciones de beneficios y recortes, como ya nos sucedió a mediados del mes de noviembre, lo que de nuevo volverá a traer valoraciones atractivas para comprar e ir construyendo las carteras para el efectivo nuevo que han ido acumulando los inversores.

Como cada año que se termina, hay que hacer balance de todo lo acontecido, tanto a nivel profesional como personal, con el objetivo de plantear nuevos propósitos para el año nuevo.

Desde el punto de vista de las carteras de inversión, los grandes ganadores son sin duda los inversores que soportaron las abultadas y extremas caídas de comienzos de abril, que les ha llevado a recuperarlas y cerrar en positivo, superando la inflación.

Las caídas del dólar han restado entre un 2 y 3% de rentabilidad adicional a las carteras, pero la apuesta por el dólar siempre es segura a largo plazo, no en vano es la primera economía del mundo y la divisa que más se negocia, de ahí que haya que mantener los dólares en cartera, aunque este año no hayan brillado, como sí lo ha hecho el oro.

Como todos sabemos, lo importante es la solvencia de los activos y la consistencia de las convicciones de la gestión, porque antes o después, terminan premiando a los inversores.

¡Feliz año Nuevo y que las buenas previsiones para los mercados se cumplan!