Las dos primeras semanas de febrero nos dejan claramente la conclusión de que la volatilidad y las tensiones, han aumentado en los mercados.
La principal prueba que tenemos de ello son los informes de los analistas técnicos, que sólo analizan la evolución de los precios de los activos y de los índices, cuando ya están haciendo pronósticos de en que nivel, si los índices lo perforan, caerían con más intensidad, que meras realizaciones de beneficios.
La correlación de las caídas que estamos viendo en todo tipo de activos, desde el comienzo del febrero, también nos indica que en el mercado está aumentando la tensión. Aunque en el corto plazo veamos que todos los activos bajan, lo cierto es que cada uno de ellos seguirá su camino, es decir, las bolsas, los bonos y los metales preciosos, tendrán el comportamiento que de ellos se espera, en función de las políticas monetarias, la evolución de los riesgos geopolíticos o los resultados empresariales.
No obstante, en la primera semana de febrero, el sector tecnológico mundial sufrió importantes recortes, ante los resultados publicados por alguna de las compañías del sector. El rebote se produjo de forma inmediata a la última sesión de la semana.
Esta semana son las previsiones de la empresa Cisco Systems los que han hecho temblar a los mercados, pero por una razón diferente. Si con todo lo relacionado con la inteligencia artificial, la duda está en confirmar que las ingentes cantidades de inversión que se está destinando, van a ser rentables, ahora lo que preocupa es el impacto del desarrollo de la inteligencia artificial en las empresas de comunicación relacionadas con la programación informática.
Por tanto, la novedad estriba en la irrupción de la tensión que provoca el impacto que tendrá y en los daños que puede causar a algunos grandes del sector.
En EEUU los datos macro conocidos esta semana, han tranquilizado con un dato de inflación mejor de lo esperado, bajando hasta el 2,4% y un paro que se reduce hasta el 4,3%.
El dato que ha decepcionado han sido las ventas minoristas que han caído sobre lo que se esperaba. Ahora los analistas de apresuran a estimar que la Reserva Federal Americana no va a bajar tipos de interés hasta junio, cuando ya esté la frente el nuevo presidente, Warsh, una vez se vaya Powell en mayo.
El mercado claramente de moda, desde hace un par de años es Japón, que tras la aplastante victoria de su primera ministra, Takaichi, le ha convertido en el mercado más rentable del año. Los mayores estímulos que se espera que implemente, deberían ser muy favorables para la economía japonesa.
Con todo ello, una vez más, los inversores deben tener presente que la diversificación de activos y gestión activa flexible, es la que les permitirá sujetar el impacto del aumento de las tensiones y la volatilidad, al tiempo que aprovechará las oportunidades que se presenten.

